La importancia de "hacer números".
Vender un inmueble es en apariencia una operación simple: acuerdas un precio, firmas ante notario y cobras. Pero entre el precio acordado y el neto que recibes hay varios conceptos que reducen esa cifra de forma significativa. Algunos son obligatorios (impuestos), otros dependen de tu situación (hipoteca, agencia) y otros se pueden planificar con antelación para minimizar su impacto.
La clave es conocerlos antes de firmar, no después. Porque una vez que has acordado el precio con el comprador, ya no hay margen para ajustar.
Todo lo que descuenta
del precio final.
Si tu inmueble tiene hipoteca, en el momento de la venta se cancela con parte del precio recibido. Lo que queda después de cancelar la hipoteca es tu líquido real. No el precio de venta total.
Resta sobre el precioCancelar una hipoteca ante notario y en el Registro de la Propiedad tiene un coste. Pequeño pero real: entre 500 y 900 euros en la mayoría de casos.
~500–900 €Si vendes más caro de lo que compraste, hay una ganancia patrimonial que tributa en el IRPF entre el 19% y el 28%. Si vendes igual o más barato, no hay ganancia y no pagas. Si tienes más de 65 años y es tu vivienda habitual, hay exención total.
19%–28% de la gananciaEl Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) lo paga el vendedor y lo cobra el ayuntamiento. Su importe depende del valor catastral del suelo y de los años de tenencia. Cada municipio aplica su propio tipo.
Variable por municipioSi vendes a través de una agencia, su comisión va a cargo del vendedor. Suele ser un porcentaje sobre el precio de venta. En Sorensen, con nuestra modalidad de venta asistida, ese porcentaje puede ser del 1%.
Variable según modalidadPara vender legalmente en Cataluña necesitas el certificado de eficiencia energética y la cédula de habitabilidad vigente. Si no los tienes, hay que tramitarlos antes de la venta.
~250–600 €El precio de venta es lo que el comprador paga. Lo que te queda a ti, después de impuestos, deudas y gastos, puede ser muy diferente. Y esa diferencia hay que conocerla antes de fijar el precio, no después de haberlo acordado.
Qué puedes hacer
con ese capital.
Cuando el neto de la venta llega a tu cuenta, tienes una decisión por delante: dejarlo quieto (y perder poder adquisitivo por la inflación) o ponerlo a trabajar. Estas son las opciones que más sentido tienen.
La mejor decisión es la que se toma con información completa. Antes de fijar un precio de venta, antes de firmar ningún documento y antes de decidir qué hacer con el dinero, merece la pena sentarse a hacer los números reales. Lo hacemos contigo, sin coste y sin compromiso.
Vender es una decisión importante. Saber exactamente cuánto te quedará neto antes de decidir es lo mínimo que mereces.