Primero, los números de verdad.
Cuando alguien decide vender, lo primero que necesita no es un cartel en el balcón. Lo primero es entender qué implica esa decisión. ¿Vendes para comprar otra cosa? ¿O simplemente quieres dejar de ser propietario de ese inmueble? La respuesta cambia completamente la estrategia.
Por eso, antes de hablar de precios o de marketing, nos sentamos contigo a hacer números de verdad: plusvalías municipales, cancelación de hipoteca si la hay, gastos de escritura, el ITP de la nueva compra si procede. Todo lo que el entusiasmo de la venta a menudo hace olvidar, y que luego aparece en forma de sorpresa desagradable.
de todo.
La opción para quien quiere despreocuparse completamente del proceso y confiar la operación a profesionales con criterio propio.
en equipo.
Para propietarios que quieren implicarse y reducir el coste del servicio. Tú gestionas las visitas; nosotros, todo lo demás.
En ambos casos, el objetivo es el mismo: que vendas al mejor precio posible, en el menor tiempo razonable, y sin que ninguna letra pequeña te sorprenda al final.
Nos cuentas tu situación completa. No solo el inmueble: también tus plazos, necesidades financieras y qué quieres hacer después. Sin esa foto completa, cualquier estrategia es incompleta.
Análisis comparativo de mercado y valoración rigurosa del inmueble. Y antes de firmar nada, te ponemos los números reales sobre la mesa: lo que recibirás neto después de todos los gastos e impuestos.
Presentación del inmueble, fotografía profesional y activación de la estrategia de marketing. Solo salimos al mercado cuando el inmueble está preparado para entrar bien por el ojo.
Filtramos a los interesados para asegurar visitas de calidad, gestionamos las visitas y evaluamos cada oferta con criterio. Negociamos para ti, no para cerrar rápido: para cerrar bien.
Coordinación con notaría, gestión documental completa y acompañamiento hasta el día de la firma. Sin sorpresas de última hora.
Depende del precio, la zona y el estado del inmueble. En el Penedès, un inmueble bien valorado y bien presentado se vende en un plazo de 2 a 4 meses. Si el precio está fuera de mercado, ninguna estrategia de marketing lo compensa: la primera conversación siempre es sobre precio.
No necesariamente. Se puede vender con inquilino, aunque condiciona el precio y el perfil del comprador. También se puede vender habitado por el propietario. Lo importante es que el inmueble esté presentado para que entre bien por el ojo: eso sí lo trabajamos antes de salir al mercado.
Escritura de propiedad, nota simple actualizada, certificado de eficiencia energética, cédula de habitabilidad (si aplica), IBI al corriente, y si hay hipoteca, el saldo pendiente. Nos encargamos de gestionar todo lo que falte para que la operación no se atasque en el momento menos oportuno.
Los principales son el IRPF sobre la ganancia patrimonial y la plusvalía municipal. El importe varía en función del precio de compra original, las mejoras realizadas, el tiempo de tenencia y tu situación fiscal personal. Por eso hacemos la simulación antes de poner el inmueble a la venta: para que no haya sorpresas.
Normalmente trabajamos con exclusividad porque es la única manera de asegurar el servicio y la mejor venta posible. Dicho esto, en situaciones determinadas también podemos trabajar sin exclusividad, y te explicaremos sin rodeos qué implica cada opción para que decidas con libertad.